Del suelo a la cima, cuatro veces. Sin permiso.
Crecí en una familia de clase media, entre el karate, la gimnasia olímpica, la guitarra y los murales. De mi madre heredé la tenacidad; de mi padre, la disciplina y la rectitud. Desde niño supe vender: chocolates, sándwiches, arte… lo que fuera.
Entré al network marketing por desesperación, en la quiebra, cambiando un caballo por dos kits de producto. En 25 años atravesé cuatro quiebras —hubo días sin luz y sin comida—. Cada caída me enseñó lo mismo: el potencial no depende del momento.
Hoy convierto esa historia en método. Como coach de vida acompaño a personas a reinventarse; como creador de IA construí Sophia y Lead Flow; y desde el escenario, como conferencista internacional, llevo ese mensaje a miles. La reinvención no es opcional: es el precio de la libertad.